Queridos primos:
Este mensaje tiene dos grandes objetivos: a) contar una nueva aventura, y b) plantear un nuevo reto.
El sábado, hubo un pequeño homenaje a nuestra Mamá Emmita. El padre Edmundo bendijo a la abuelita y ese fue un momento muy emotivo para los presentes. La tarjetita que se repartió, y quiero que todos lo sepan, tuvo una autora intelectual: la tía Nena.
Acabando la reunión, los nietos “jóvenes” (los que tenemos menos de 40… asu, ya estamos viejos) quedamos en reunirnos y pasar un momento especial que hace mucho no teníamos. Todo surgió sin planear, con mucha espontaneidad y con una real necesidad de estar juntos: familia es familia.
Decidimos juntarnos en la noche y todo empezó en la Plaza de Yanahuara. Allí nos juntamos y luego de cambiar un restaurante cerrado y una mala atención en “La Italiana”, llegamos a “A-punto” en Cayma. En el camino perdimos a Teo y Tati, con los cuales no coordinamos bien y no llegaron (las disculpas del caso).
Lo interesante de esta reunión es que se contaron muchas anécdotas que tuvimos en nuestra niñez-adolescencia, de Pizarro, de tantas cosas que vivimos y nos empezaron a formar: los juegos en el patio de Pizarro, el ascenso de la mesa de los niños a los mayores, los paseos en el carro de la tía Martha y el clásico “manito sobre manito”, las “torturas” del Fer a la Ursula, los “sankukines”, entre otros. Un punto común: cuando los papás Paredes están molestos hacen te castigan con el “hielo del silencio”. Recomendación: no le digan a sus hijos “bueno, haz lo que quieras!”, porque realmente lo van a hacer!.
Creo que uno de los puntos importantes de la noche es que Ali, Gino, Patty, Mónica, Jerry y Mapi conocieron mucho de nuestra “chiquititud”. Ellos ahora saben y comprenderán más como es nuestra familia y cómo es cada uno. Pues todos somos el resultado de nuestro pasado y éste es la base de lo que hacemos y haremos en el futuro.
Y vaya si nos reímos de tantas cosas que hicimos y que tenemos guardadas en nuestro corazón. Travesuras, hazañas y también malos pasos que son bases para nuestras historias actuales. Creo que si se escribiese la mitad de lo hablado, tendríamos más de 10,000 palabras por leer. Y si sumásemos a los nietos “no tan jóvenes” ¡ni qué decir!.
Pero la noche no queda allí. En una decisión discutida y bastante conversada, decidimos ir a un karaoke en lugar de ir a bailar o dormir. Los que pudimos llegar lo pasamos muy bien. Entre canciones románticas, toneras, históricas, histriónicas, en inglés y en trabalenguero llegamos al límite de cerrar el local. Y vaya si cantamos ininterrumpidamente durante más de 200 minutos! Y eso que al final no había música de fondo ni micrófono.
Los que fuimos al karaoke somos diferentes: casados con hijos, casados sin hijos, solteros con “compromiso”, solteros libres, bailarines, cantores, compañeros e histriónicos. Algunos cantaban bien, otros no tanto, otros no cantamos. Al final, todos lo pasamos bien. Y definitivamente podemos volverlo a hacer.
Hace varios años este espacio lo compartimos, los nietos “jóvenes”, en el Bowling del Club Internacional, cuando formamos el “Clan Paredes”. No todos jugaban al mismo nivel, pero llegamos a consolidarnos con un grupo sólido. Esta vez fue un Karaoke. Y, lo que pueda pasar en el futuro, dependerá solo de nosotros.
Lo que rescato de la reunión es que efectivamente sí podemos pasar tiempo juntos, compartiendo nuestras vidas y divirtiéndonos. Y este tipo de reuniones podrán ser más divertidas, profundas, anecdóticas y positivas en la medida que decidamos tomar un rol activo.
Los nietos tenemos el reto de darle forma a la nueva generación e historia de la familia. En otras entradas del blog están las historias de Teobaldo y Gustavo Paredes. Ahora nos toca a nosotros escribir una nueva historia. Pero, a diferencia de ambas reseñas, propongo otro nivel de trascendencia: crear, modificar y/o consolidar costumbres y tradiciones que nos consoliden como familia.
Algo que me he notado en los últimos meses es que, al inicio, la acción no se sugiere sino que se logra cuando todos estamos juntos y decidimos a hacer algo porque queremos hacerlo de corazón. Los nietos hemos tenido un rol pasivo, esperando a las decisiones de los “grandes” y eligiendo seguirlas o no. Ha habido reuniones familiares donde los nietos hemos sido “invitados de palo”. Y eso es triste, especialmente para los “grandes” porque creen que no hay interés. Cambiar esa percepción solo depende de nosotros.
Las costumbres son el resultado de la repetición y las tradiciones se consolidan cuando varias generaciones las repiten.
Otro punto que creo es importante es que no todos nos divertimos de la misma forma, especialmente porque hay varias generaciones en juego. Los ritmos, tiempos, personalidades, preferencias, ímpetus y personalidades son muy diferentes. Especialmente en nuestra familia. Pues si algo tenemos que admitir es que cada uno tiene una personalidad definida y sólida. Nadie quiere ser igual que otro y todos queremos ser especiales y reconocidos. En este contexto, todos podemos tener un rol que nos de satisfacción a todos. Por ejemplo, en el karaoke yo traté de cantar una canción, pero disfruté muy bien siendo el “programador de canciones”.
Eso si, para empezar a construir algo, es importante empezar a poner ladrillos. El año pasado hablamos de mejorar las memorias del Papi, de nombrarlo arequipeño ilustre, de consolidar una fecha de reunión familiar. También podríamos pensar de mejorar el video de fotos con la Emmita, de hacer videos familiares, de hacer una fundación que ayude al colegio Teobaldino, etc.
Muchas cosas podemos lograr. No necesitamos hacerlo ahora ni que una persona cargue toda la responsabilidad. Lo importante es que nos sintamos a gusto haciendo algo por nuestra famita.
Por ello, el nuevo reto es: ¿Qué queremos lograr como famita? ¿Qué puedo hacer por mi familia? ¿Qué apoyo necesito de mi familia?
El blog es suyo. Envíen sus comentarios.
Fue una noche muy chevere!!!! conversamos de muchas cosas y nos reimos mucho!!!! lo que de hecho nos unió mucho más a todos! de todas se tienen que repetir! yo creo que debemos de quedar en comisiones para que en julio podamos tener una reunión familar con juegos y todo! además de la reciopilación de fotos y etc.... como dice Lalo que podemos hacer cada uno de nosotros por nuestra familia. Un abrazo. Ursula.
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